Por tasa de reemplazo
Partes de la idea de mantener un porcentaje de tu último salario durante la jubilación y calculas cuánto capital haría falta para sostener esa cifra. Es útil para poner una meta global, aunque la letra pequeña de cómo llegas a esa renta sigue siendo tuya.
Funciona mejor como primer boceto del objetivo y peor como cifra cerrada: ignora si tienes hipoteca vigente, si vivirás en otra ciudad o si alguna fuente pública cambiará tu situación. Deja que ese número sea un punto de partida y ajústalo después.