Quién aporta
La empresa puede aportar por la persona trabajadora, la persona trabajadora puede aportar por sí misma, o puede combinarse lo uno con lo otro. Lo que se aplique queda definido en el plan y en el acuerdo con la plantilla.
Previsión social empresarial
El segundo pilar de la jubilación en España: cómo funciona un plan de pensiones de empleo, quién aporta, qué decide la empresa y en qué se diferencia de un plan individual.
Un plan de pensiones de empleo es un instrumento de ahorro para la jubilación promovido por una empresa o por un grupo de empresas para su plantilla. Se encuadra dentro de lo que se conoce como previsión social empresarial y ocupa el segundo pilar del sistema: el primero es la pensión pública y el tercero, el ahorro individual.
Las aportaciones pueden venir de la empresa, de las personas trabajadoras o de ambas partes a la vez. El patrimonio se acumula en un fondo colectivo y cada partícipe ve reflejada su parte en el plan, que mantiene hasta el momento de la jubilación o hasta que se produzca alguno de los supuestos de rescate previstos.
Primer pilar: pensión pública
La prestación que reconoce la Seguridad Social según la vida laboral y las bases de cotización de cada persona.
Segundo pilar: plan de empleo
El ahorro que se construye desde la relación laboral, con la empresa como promotora y con aportaciones compartidas o a cargo de una sola parte.
Tercer pilar: ahorro individual
Los planes de pensiones individuales, los PPA y los PIAS que cada persona contrata por su cuenta. Los repasamos en Planes de pensiones individuales.
El plan de empleo nace de una relación laboral, no de una decisión de consumo: la empresa lo promueve, el patrimonio es colectivo y cada partícipe tiene su parte dentro del mismo plan.
La forma de aportar es lo que más distingue a un plan de empleo de un plan individual. Estas son las piezas que suelen fijar el funcionamiento del plan.
La empresa puede aportar por la persona trabajadora, la persona trabajadora puede aportar por sí misma, o puede combinarse lo uno con lo otro. Lo que se aplique queda definido en el plan y en el acuerdo con la plantilla.
El ritmo de aportación se decide en el diseño del plan, no mes a mes por cada partícipe. Cambiar ese ritmo es un acuerdo de más alcance que en un plan individual.
La comisión de control del plan define las líneas de inversión entre las que puede situarse cada persona trabajadora. La oferta suele ser más acotada que en un plan individual.
Si quieres situar esto junto a los productos que se contratan a título particular, la comparativa entre planes de pensiones individuales y planes de empleo ayuda a ver qué cambia y qué no.
Este tipo de plan no resuelve solo la jubilación de nadie, pero cambia el punto de partida. Cuando la empresa aporta, el ahorro empieza antes y con menos esfuerzo individual; cuando solo aporta la persona trabajadora, la ventaja está en la gestión colectiva y en unas condiciones negociadas en conjunto.
Para la empresa, un plan de empleo es una pieza de retribución flexible con efectos en la retención de talento. Para la persona trabajadora, es una vía de ahorro previsional con reglas propias: no se rescata cuando se quiere, sino cuando se cumple alguno de los supuestos previstos.
Las dos fórmulas comparten objetivo y, en buena medida, régimen fiscal. Lo que cambia es quién impulsa el plan, quién aporta y cuánta libertad tiene cada persona para moverse dentro de él.
Aspecto
Plan de empleo
Plan individual
Quién lo promueve
La empresa o un grupo de empresas, con acuerdo con la plantilla.
La propia persona, que contrata el producto con una entidad gestora.
Quién aporta
Empresa, persona trabajadora o ambas, según lo acordado.
Solo la persona titular, con el importe que decida cada año.
Oferta de inversión
Las líneas definidas para el plan colectivo.
La gama completa que ofrece la entidad, elegida libremente.
Cambiar de plan
Depende de la continuidad del plan y del vínculo laboral.
La persona titular puede trasladar su derecho consolidado.
Límites y régimen fiscal
Se aplican los límites de aportación del segundo pilar.
Se aplican los límites del ahorro individual del tercer pilar.
Los importes concretos de aportación y sus límites se explican con detalle en Fiscalidad y límites de aportación, y las opciones de cobro se detallan en Rescate y formas de cobro.
Un plan de empleo rara vez se elige en solitario: se integra en un conjunto. Estas son las cuestiones que más consultas generan entre quienes ya tienen un plan y quieren sacarle partido o combinarlo con otro ahorro.
El plan de empleo no compite con los planes individuales: se acumula. Un plan individual contratado aparte puede convivir con el de la empresa.
La aportación anual importa menos que el tiempo que ese capital pasa invertido. Comparar planes por sus resultados de un año suele llevar a decisiones peores.
Antes de valorar cualquier cambio, ten a mano lo que aportas al año, lo que aporta la empresa y en qué línea estás invertido. Sin esas tres cifras, comparar es adivinar.
Las dudas que más se repiten al explicar este tipo de plan. Si necesitas revisar tu caso concreto, en Contacto puedes escribirnos.
No. Son instrumentos distintos que pueden coexistir. El plan de empleo se construye desde la relación laboral y el individual se contrata a título particular. Muchas personas mantienen los dos y reparten su ahorro entre ellos según sus objetivos.
En general sí, siempre que el plan lo contemple y se respeten los límites de aportación que correspondan. La cuantía exacta depende de la normativa vigente y de las condiciones del propio plan, así que conviene confirmarlo con la gestora o con la comisión de control.
Tu derecho consolidado sigue siendo tuyo. Lo que cambia es su situación: puede quedarse en el plan de la empresa anterior o trasladarse a otro plan, según las condiciones que se apliquen. Antes de cambiar de empleo merece la pena saber qué opción tienes.
Los planes de pensiones se rescatan en los supuestos previstos: jubilación, incapacidad, fallecimiento, desempleo de larga duración, enfermedad grave y otros que la normativa recoja. Las formas de cobro disponibles las repasamos en Rescate y formas de cobro.
Depende de la línea de inversión, de los gastos y de tu horizonte temporal. Ninguno de esos tres factores se evalúa bien sin mirar el conjunto de tu ahorro previsional, no solo este producto. En Cómo comparar productos de ahorro para la jubilación explicamos con qué criterios hacerlo.
Este sitio es un recurso informativo sobre el ahorro para la jubilación en España. No ofrecemos asesoramiento personalizado: explicamos cómo funcionan los productos, qué diferencias hay entre ellos y qué conviene comprobar antes de decidir.
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